En memoria del Profesor Rolf R. Mantel

Víctor J. Elías

La primera vez que vi a Rolf fue en el año 1964 cuando él junto a Any Martirena y Mario Brodersohn visitaban el Departamento de Economía de la Universidad de Chicago. Los encontré en el ascensor subiendo al cuarto piso del edificio de Ciencias Sociales. Rolf estaba finalizando al igual que Any el doctorado en Economía en la Universidad de Yale.

Desde ese año mantuve un contacto permanente a pesar de que él estaba en un área teórica y yo en una empírica. Debido a ello teníamos un intercambio desigual, él podía decirme muchas más cosas de economía que las que yo le podía transmitir a él. Mantener una amistad con Rolf era como tener la frontera del conocimiento siempre al frente de uno, lo que hacía elevar los objetivos en el trabajo diario y tener conciencia de lo que es trabajar académicamente al más alto nivel. Toda su conversación era enseñanza con una mezcla del humor científico por lo que había que estar muy alerta para no perder detalles de sus mensajes.

Rolf se dedicó enteramente a la labor científica sin descuidar la excelente relación que mantuvo con su colega y esposa Any y luego con su hijo Pablo y su novia. A ello se suma su extraordinaria predisposición hacia los economistas argentinos y la dedicación de todo el tiempo necesario para hacer comentarios, ayudar académicamente y apoyar el desarrollo de los Departamentos de Economía en toda América Latina. El impacto de esta personalidad se vio claramente reflejada el día de su sepelio en el Cementerio Británico en Buenos Aires, en el cual participaron gran parte de los economistas argentinos de diversas camadas y sus más recientes alumnos. Al no querer ser velado parecía que Rolf deseaba que estemos todos juntos para darle la despedida.

El interés de Rolf por Economía se despierta en los seminarios avanzados que guiaba el Dr. Julio H. G. Olivera en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Allí integró el grupo con Ana Martirena, Guillermo Calvo, Hector Diéguez, Arturo O'Connell y Morris Teubal, entre otros. Luego continúa sus estudios de doctorado en economía en la Universidad de Yale en New Haven, Estados Unidos. En esa época también estaban allí Any, Calvo, Salama y Sakamoto. En esta universidad tiene como profesores a Tjalling Koopmans, Herbert Scarf, Marc Nerlove y James Tobin. Al volver a Argentina se integra al flamante Instituto Torcuato Di Tella, y al poco tiempo mantiene estrecho contacto con Miguel Sidrauski y Morris Teubal que ya daban que hacer desde Chicago.

En Argentina Rolf participó activamente en el desarrollo de centros de investigación en economía y departamentos de economía de varias universidades. En el Centro de Investigaciones Económicas del Instituto Torcuato Di Tella participó del que podríamos llamar grupo de la primera generación, entre los que estaban Guido Di Tella, Javier Villanueva, Adolfo Canitrot, Mario Brodersohn, Alieto Guadagni, José M. Dagnino Pastore, Héctor Diéguez, Eduardo Zalduendo, Felipe Tami, Federico Herschel, Julio Berlinski, Alberto Petrecolla, Jorge Sakamoto y Any. En forma simultánea formó parte del plantel docente del área de economía de la Universidad Católica Argentina, en la cual formó a numerosos discípulos.

Luego lo atrae el Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina (CEMA, hoy Universidad) creado por Pedro Pou, en donde comparte discusiones con Carlos Rodriguez, Roque Fernández, Osvaldo Schenone, Victor Yohai y Pedro. En diversas oportunidades forma parte del cuerpo docente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Por último lo "adquiere" la Universidad de San Andrés en donde ejerce como Director del Departamento de Económía y Matemáticas un liderazgo muy importante atrayendo a esta universidad a Roberto Cortés Conde, Osvaldo Schenone, George MacCandless, Víctor Yohai, Mariano Tommasi entre otros, más los numerosos economistas que participan en la enseñanza de los diversos cursos. Allí, luego de prestigiar la carrera de Licenciado en Economía, impulsa la creación del programa de postgrado. En la Academia Nacional de Ciencias Económicas, a la que se incorpora como Miembro de Número en 1983, ocupando el lugar dejado por el Dr. Carlos S. Brignone, impulsa una serie de actividades a través de su Instituto de Economía, atrae a la Academia a la nueva generación de economistas argentinos y es elegido Vicepresidente Primero en 1998. Durante el último año nuevas ofertas lo quisieron tentar.

La vida académica de Rolf transitaba en los más altos niveles internacionales. Fue investigador visitante en las Universidades de Harvard, Chicago, Northwestern, y en la Facultad de Ciencias Matemáticas del Instituto de Ciencias Weizman en Israel. Presentó trabajos en diversos seminarios-talleres avanzados dedicados a temas de su especialidad en los que participaban economistas líderes del área, como Debreu, Sonnenschein, MacFadden y Mas-Colell, realizados en la Universidad de California en Berkeley y en la Universidad de Massachusetts. Fue conferencista invitado en el Tercer Congreso Mundial de la Sociedad Econométrica y en varias de las Reuniones Regionales Latinoamericanas de esta Sociedad. Participó activamente en casi todas las Reuniones Anuales que la Asociación Argentina de Economía Política realizó desde 1964. Publicó en las principales revistas internacionales de teoría económica, como el Journal of Economic Theory, Journal of Mathematical Economics, International Economic Review, Econometrica, The Review of Economic Studies. Contribuyó con numerosos artículos en diversas revistas latinoamericanas y en especial de Argentina. Participó en la mayoría de las reuniones de economía de Argentina organizadas por el Banco Central, la Universidad Nacional de La Plata, la Universidad Nacional de Tucumán y en las auspiciadas por el Banco Central del Uruguay.

Rolf hizo numerosas e importantes contribuciones a la ciencia económica, todas ellas pensando en su relevancia y aplicabilidad y muchas retomadas durante distantes etapas de su vida. En los temas de equilibrio general generó una prueba de la existencia de equilibrio constructiva, en el sentido de que sea factible calcularlo. En crecimiento económico se adelanta a muchos enfoques que hoy están vigentes, como al demostrar la importancia de las condiciones iniciales cuando se introduce una tasa de preferencia intertemporal variable en modelos de crecimiento con optimización, lo cual permite predecir el tipo de convergencia económica que puede esperarse de los países pobres e intermedios con respecto a los ricos. Luego genera un teorema de equilibrio ante la presencia de retornos crecientes de escala, adelántandose a los modelos de crecimiento endógenos de la década de los ochenta. También elabora criterios de desarrollo económico óptimos relevantes para los enfoques de bienestar. Derivó condiciones para poder definir la demanda agregada excedente, de relevancia para hacer estática comparativa, lo que luego se bautizó como el teorema Sonnenschein-Mantel-Debreu. Desarrolló formas generales de funciones de producción a partir del concepto de elasticidad de sustitución.

Any lo influenció para que dedicara un poco de su preocupación a temas de economía internacional. Así en forma conjunta demuestran que una integración económica no debe llevar necesariamente a un nivel de arancel cero, y concluyen sobre los posibles efectos de la integración sobre la distribución del ingreso. En otro trabajo brindan medidas sociales de los beneficios de la integración. Analizan luego las ventajas de políticas cambiarias del tipo "crawling peg" y sus alternativas óptimas. Ya sólo, por inercia, desarrolla el caso de arancel óptimo para economías pequeñas y casos de guerra arancelarias. En finanzas públicas desarrolla las condiciones de equilibrio general bajo la presencia de impuestos y las condiciones para que éstos sean óptimos.

Viviendo en Argentina no podía estar exento de pensar en los temas de estabilidad, y así es que analiza las políticas de estabilización óptimas y los efectos de las políticas de tasas de interés sobre las empresas en períodos inflacionarios. También analiza la interacción entre economía informal y endeudamiento externo. Una invitación a asesorar al Ministerio de Economía de la Nación lo lleva a desarrollar modelos formales para la planificación económica y planes óptimos con preferencias desconocidas. Aspectos económicos bajo incertidumbre y temas de teoría de los juegos también fueron de su preocupación en épocas muy tempranas de su vida académica. En diversas etapas de su vida se vio atraído por los temas de computación y es así que desarrolló varios softwares y algoritmos para resolver diversos problemas, lo único que le faltó fue generar su propia computadora al estilo de Guy Orcutt. También demostró sus cualidades econométricas generando métodos de estimación de un conjunto de demandas.

Rolf recibió numerosas distinciones a lo largo de su vida académica. En 1976, por sus importantes aportes teóricos en las áreas de equilibrio general y crecimiento económico, es nombrado Fellow de la Econometric Society, constituyéndose en el primer latinoamericano que recibió esta distinción. Posteriormente con esta Sociedad Internacional mantiene una larga y estrecha colaboración. Rolf fue el nexo entre esta Sociedad y América Latina, y así por encargo del entonces Presidente L. McKenzie, y conjuntamente con Marc Nerlove, Arnold Harberger, y John Chipman crean el capítulo latinoamericano. Rolf presidió el primer Comité y a su vez organizó el primer congreso regional latinoamericano en 1980 en Buenos Aires. Próximamente en México se realizará la reunión número 17, habiéndose constituído en la principal reunión latinoamericana en Economía. Durante muchos años fue miembro del Council de esta Sociedad y editor asociado de su prestigiosa revista Econometrica. Fue acreedor al premio Bunge y Born en Economía en 1993, el cual es el principal premio en este campo en Argentina. Fue becario Guggenheim y recibió el Premio Konex de Platino en 1996. Fue miembro de la carrera de investigador del CONICET, llegando a la máxima categoría de Investigador Superior. Fue Presidente de la Asociación Argentina de Economía Política. La Universidad Nacional de Tucumán lo distinguió con el título Doctor Honoris Causa por sus aportes a la ciencia económica y permanente apoyo al desarrollo académico de su Facultad de Ciencias Económicas.

Rolf era más un Economista Matemático que un Matemático Economista. Siempre recuerdo que me decía que la clave era poder encontrar un teorema que tenga sentido económico, y que para encontrar uno había que estudiar por lo menos doscientos. También tenía su sesgo matemático en la búsqueda de economizar condiciones suficientes para demostrar diversos teoremas. Como Irving Fisher y John Maynard Keynes, Rolf también se embarcó en inversiones financieras para probar sus conjeturas en economía. Asi es que hizo algunas ganancias en la década de los setenta invirtiendo con un grupo de amigos colegas. Pero como a Rolf le gustaba la incertidumbre sólo en sus modelos teóricos, se retiró muy temprano del mercado y no pudo realizar ganancias más allá del rendimiento natural.

El matrimonio de Rolf y Any hace recordar a los muy pocos en donde ambos son destacados científicos. Lograron la relación apropiada de esposos, padres y amigos con la de colegas en la actividad científica. Realizaron numerosos trabajos conjuntos y a su vez manteniendo la individualidad en sus temas preferidos.

Con la pérdida de Rolf nuestro país y América Latina pierde un referente internacional que nos será muy difícil de reemplazar. Su estatura académica se la ve claramente por los profesores que tuvo, sus compañeros de estudio, sus colegas y sus graduados. En todos estos grupos aparecen economistas del más alto nivel. Todos estamos muy agradecidos por lo que hizo para el desarrollo de Economía en América Latina manteniendo la jerarquía internacional. Dejó enseñanzas que nos quedarán grabadas para todo nuestro futuro. Con Any y su hijo siempre brindaron en Buenos Aires un lugar de familia a todos sus colegas. Como muy bien lo puntualizó el Sr. Presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, Dr. Julio C. Cueto Rúa, al hablar en el día del sepelio, Rolf era el amigo de amigos e irradiaba una muy grata sensación de paz, algo muy extraño de lograr en el clima de constantes y arduas discusiones académicas.

Al fallecer Harry Johnson, Paul Samuelson decía que se sentía envidioso de alguien que dejó tantos trabajos casi terminados y numerosos proyectos en marcha mostrando tanta dinámica creativa. Ello sin duda se aplica al caso de Rolf Mantel por lo que por mucho tiempo nos dará la sensación de que aún está a nuestro lado.

19 de febrero de 1999



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